de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado
Fachada exterior

martes, 9 de enero de 2018

LOBBY MAG


LOBBY MAG.

Año XXX, 11 al 17 de enero, 2018
LA NOTA DE LA SEMANA: El sánguche nuestro de cada día
MIS APUNTES: La Maestranza se abre a la tendencia vegetariana
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: Mayores de 50 años y aún vigentes
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica
 

LA NOTA DE LA SEMANA


EL SÁNGUCHE NUESTRO DE CADA DÍA

El pan se ha convertido este último tiempo en un “best seller” y por ende cientos de emprendedores que visualizan este producto como una forma de hacer buen dinero, lo consideran como esencial para sus nuevas aventuras gastronómicas. Creo –con la seguridad de no equivocarme- que siete de cada diez emprendimientos gastronómicos de este último tiempo, son locales sangucheros.

Es cierto que somos un país consumidor de pan. Las estadísticas lo tienen claro (98 kilos per cápita anual) y la demanda reafirma todo lo dicho. Atrás quedaron los tiempos del Dominó y la Fuente Alemana como los grandes referentes de nuestra propia comida chatarra. En la actualidad suman cientos las variedades de sánguches y como la demanda existe, cada día se abren más negocios relacionados con este producto.

Fuentes de soda y sangucherías deberían tener el éxito asegurado. No hay duda de ello. Pero tampoco podemos engañar a los emprendedores que piensan que una sanguchería es la solución para sus problemas económicos y a la vez convertirse en un empresario exitoso. Desde la distancia se ve fácil juntar un pedazo de carne con un churrasco y un par de vegetales, lo que impulsa a cualquiera a colocar un local de este tipo. Lo que nadie les ha dicho es que una sanguchería es tanto o más difícil que tener un restaurante y –obviamente conservando las inversiones- es muy difícil (por no decir imposible) mantenerse en el tiempo.

Y como las sangucherías están de moda, es lógico que los emprendedores –que no son empresarios- piensen establecer una de ellas. De hecho aparecen como callampas en el bosque. Si usted, lector, tiene dinero (y mucho) apueste por esta especialidad. Si usted, lector, está en el promedio de los que no saben qué hacer con ese par de lucas que tiene ahorradas para el futuro, váyase a la  Fuente Alemana, cómase un Rumano y ya saciada el hambre, piense con el cerebro, ya que una sanguchería no es la solución que anda buscando. (JAE   

 

MIS APUNTES


 
LA MAESTRANZA SE ABRE A LA TENDENCIA VEGETARIANA
Sin ser fan de los sándwiches, la semana pasada opté por visitar La Maestranza, una de las sangucherías más famosas de Vitacura, ya que me habían comentado que lo vegetariano es parte importante de su nueva carta. Ya sea por salud, moda o simplemente por motivos aspiracionales, los vegetarianos van en aumento y los restaurantes ya se están adaptando a esta nueva corriente alimenticia.  

Cerveza Estrella Damm para abrir el apetito junto a un plato de Fish & Chips (7.200) una maravillosa y crocante carne de merluza en tempura acompañada de papas fritas. El local, a pesar de ser día laboral, lleno de entusiastas clientes que van a calmar el apetito con los sánguches de siempre y los nuevos vegetarianos que se acoplaron a la carta.

Acompañados de una pequeña ensalada de apio-palta, los sánguches vegetarianos son grandes y se ven apetitosos. Sin saber nada de ellos, me apunté con un One Love (7.900), con pan de cereales integrales relleno con tofu en tempura y queso Philadelphia, coronado con spaghetti de zapallos italianos al limón. ¡Magistral! Sinceramente, más que un sánguche es un verdadero plato de fondo. Si (a la corta o a la larga) hay que usar tenedor y cuchillo para darle el bajo a un pan de estas dimensiones, ¿Por qué no ofrecerlo sólo con la tapa de abajo del pan y convertirlo en un plato de selección? ¿No respeta las normas de un verdadero sándwich?

De lo probado (y aprobado) fue un trio de mini panes con champiñones portobello, con quesos roquefort, cheddar y cabra con salsa de puerros, mermelada de tomates y champiñones (8.200), un acierto, ya que es de gusto de moros y cristianos, o sea, de carnívoros y vegetarianos.

Si le sumamos a todo esto un buen servicio, el infaltable aire acondicionado y un diseño atractivo, La Maestranza seguirá cautivando una clientela de buen poder adquisitivo, que se repite varias veces al mes. Ese cliente, profesional joven, se siente a sus anchas en una sanguchería que supo conquistar sus veleidosos intereses gastronómicos. (Juantonio Eymin)

La Maestranza: Av. Vitacura 5468 / 23223 5280

 

LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR


MAYORES DE 50 Y AÚN VIGENTES

Ni hablar de aniversarios, ya que estos restaurantes llevan en su esencia las décadas que han contribuido a satisfacer el apetito de quienes los visitan. Sabiduría, conocimiento y mucho trabajo los ha llevado a seguir siendo protagonistas del acontecer gastronómico actual. En esta edición, los diez comedores más antiguos de nuestra capital, que tienen una historia digna de contar. (JAE)
 



1879 / CONFITERIA TORRES 
Una familia de la aristocracia tenía un mayordomo famoso por su buena mano para preparar faisanes, civet y otras exquisiteces, por lo cual su patrón decidió instalarle un restaurante. Tan bien le fue, que en el año 1910 atendió al cuerpo diplomático para las celebraciones del Centenario de la Independencia. Luego de 138 años de vida, su plato estrella es el Arroz chilote, un meloso de arroz con mariscos de Chiloé. (Alameda 1570 / 22688 0751)

 



1925 / EL PORTAL EX BAHAMONDES 
En el kilómetro cero de Chile está el epicentro de la gula desde hace 92 años. Eduardo Bahamondes abrió un local de comida rápida que según la leyenda fue el primero que introdujo el “completo” en nuestro país, aparte de ofrecer una cocina elegante para esos entonces -y popular hoy en día-, donde la Escalopa a lo pobre sigue siendo su plato estelar. (Portal Fernández Concha, Plaza de Armas Santiago)

 
1927 / EL NATURISTA 
Esta historia está vinculada a Ismael Valdés, quien instaló hace 90 años el primer local de comida vegetariana en la capital, donde se podía disfrutar de una gran variedad de jugos de fruta, ensaladas, guisos y variados platos naturistas, muchos de los cuales se mantienen hasta el día de hoy. En verano, los Porotos granados son grito y plata. (Moneda 846 / 22390 5942)

 

 
 
 
 
 
 
1939 / LOS BUENOS MUCHACHOS
José Ignacio Vivanco, con 17 años de edad, y su madre dieron inicio a una artesanal picada en su casa, donde en el patio trasero atendían a algunos parroquianos que gustaban de los cocimientos de chancho y la chicha. Con los años la picada comenzó a crecer y se hizo conocida. En la actualidad, con 78 años a cuestas, es el restaurante más grande del país, donde la Parrillada sigue siendo su caballito de batalla. (Ricardo Cumming 1031 / 22566 4660)

 

 
 
1940 / PINPILINPAUSHA
Este restaurante, que significa “mariposa” en vasco, fue fundado por la familia Sanz-Raab, empresarios gastronómicos oriundos de España, quienes siguen manteniendo su esencia y tradición. Se caracteriza por sus típicos platos ibéricos y sus churros invernales. Con 77 años de antigüedad, su plato estrella son los Garbanzos con camarones. (Isidora Goyenechea 2900 / 22233 6507)

 

 
 
 
 
 
 
1940 / LA UNIÓN CHICA
Concebido para albergar a los que no podían ingresar al selectivo Club de la Unión, este bar restaurante ha sido por décadas refugio de artistas, que se deleitan con una cocina detenida en el tiempo. Con un ambiente para disfrute de los sentidos, este lugar que cumple 77 años aun ofrece sus afamados Callos a la madrileña, que nunca han dejado de cocinar. (Nueva York 11 / 22696 1821)

 

1956 / DANUBIO AZUL
Matías Chia llegó a mediados del siglo pasado a Chile procedente de Lima. En aquellos entonces conoce al dueño de un restaurante austriaco y éste, que estaba casi quebrado, le ofreció el negocio. Lo compra, decide mantener el nombre y lo convirtió en un restaurante de comida oriental que hoy, luego de 61 años, es uno de los restaurantes chinos más grandes y variados del país. El Pato Pekín en dos tiempos es el plato estrella de la casa. (Reyes Lavalle 3240 / 22234 4688)

1959 / LE DUE TORRI
Hace 58 años que tenemos la posibilidad de degustar las delicias y sabores de la Emilia Romagna -la región con la más alta calidad gastronómica de Italia-, gracias a la familia Anderlini, proveniente de Bologna. En este lugar se hicieron conocidos los Cappelletti –su plato estrella- elaborados a mano y servidos en brodo (caldo) o salsa bolognesa. (Isidora Goyenechea 2908 / 22231 3427)

1962 / LA CASCADE
Al no poder ejercer en Chile su profesión de enfermera, la francesa Ivette Raillard optó por abrir su propio restaurante, donde se dio el tiempo de educar a sus clientes que no estaban acostumbrados a las preparaciones de origen francés. “Mi comida con Coca Cola, jamás”, decía tajante hace 55 años. Hoy es un restaurante de mantel largo y el Osobuco a la cacerola en salsa de tomate al vino blanco, es sin duda una de sus preparaciones favoritas (BordeRio, Local 8 / 22218 9640)

1965 / LES ASSASSINS
Inspirado en un famoso local parisino, llamado Aux Assassin, Juan Carlos Cheyre y su madre decidieron hace 52 años instalar en Santiago un lugar con características similares. Atravesar su ingreso es como entrar en una máquina del tiempo donde su ambiente, decoración y música hacen que uno se sienta en otro país. La comida es también formidable, siendo su  Boeuf bourguignon uno de los mejores de la ciudad.  (Merced 297 / 22638 4280)

 

 

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS
RODOLFO GAMBETTI
(ENERO) CAPPERI (Av. Italia 1463): “Buena ocurrencia: ir a comer en italiano al barrio avenida Italia. Una casa larga, de patio con matas de laurel, arce y buganvillas, reciclada en un fresco y plácido ristorante.” “Y vengan el ragú en sobrias albondiguillas, y los refrescantes involtini de verduras. Y una maravilla entre las pastas: sus penne rigate con guanciale, como llaman los italianos a los fideos acompañados preparada con tiras de mejillas de puerco (carrilleras en español), ricas en colágeno, secreto de la eterna juventud, que no es común encontrar en la oferta nacional. Entre las rellenas ofrece ravioli mediterranei ($9.000) con forma de peces, hechas con mariscos y pescado. Destaca un plato de pequeños, sabrosos y ligeros gnocchi al pesto ($7.500).” “Tiene vinos italianos por copa, lo que da la oportunidad de probar estos mostos generalmente más delgados que los nuestros, pero con amplitud expresiva. Como un rosso piceno, un tinto de Ascoli Piceno, de la región italiana de Le Marche. Tiene también vinos de La Toscana, Emilia y Friuli.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(ENERO) PIPIOLO (Orrego Luco 34, Providencia / 22710 5451): “Bien ubicado en Providencia, donde antes estuvo El Jardín de Epicuro y luego Luco, la sanguchería Pipiolo lleva unos meses abierta, pero a ratos no se nota.” “Aquí se apuesta por combinaciones atractivas entre panes. Y por contar con cervezas artesanales de calidad, hartas en formato schop. Esa es la combinación ganadora. Y el sabor, tanto en lo líquido como en lo sólido, no defrauda. Pero hay una situación que debe cambiar urgentemente, aparte de los tiempos: la frescura del pan.” “Entonces, aquí hay cocina y hay buena propuesta. Les falta más cuidado no más, señores del Pipiolo.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(ENERO) DA NOI (Av. Italia 1791, Ñuñoa / 22274 2001): “Este local, sencillo, sin grandes preocupaciones decorativas y de precios moderados, suele experimentar llenos de tal magnitud los fines de semana que, a menudo, hay que hacer cola en la entrada. Lo que es un testimonio de la afición chilena a los "tallarines" y a todo lo que lleve salsa de tomate y queso.” “…otro plato que catamos fue uno de panzotti rellenos con alcachofa y un poco de aceite de oliva ($7.900) que nos deslumbró por su sencillez y calidad: el relleno de alcachofas estaba constituido por láminas de esta hortaliza, perfectamente reconocibles y mordibles, algo que jamás nos había tocado en preparaciones similares en otros lugares, donde suele uno encontrarse con un purecito de alcachofas más bien insípido. ¡Qué absoluta delicia estos grandes panzotti, que llegaron en buen número! Ciertamente hay en la cocina alguien que sabe, que tiene refinado paladar. O sea, no todo aquí es dar en el gusto al palurdo que llega pidiendo que en su plato haya harta, harta salsa y harto queso.”

 

 

martes, 2 de enero de 2018

LOBBY MAG


LOBBY MAG.

Año XXX, 4 al 10 de enero, 2018
LA NOTA DE LA SEMANA: La Chorrillana: típica y noctámbula
MIS APUNTES: Las mejores aperturas del 2017
EL REGRESO DE DON EXE: Aventura en la nieve
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

 

LA NOTA DE LA SEMANA



 
LA CHORRILLANA
Típica y noctámbula
Escribo esta nota el día de Año Nuevo acordándome de mis años de estudiante en Valparaíso. Por su nombre, muchos piensan que la Chorrillana es un plato peruano adaptado a nuestro país, pero definitivamente esta mezcla de papas fritas, cebolla al vapor, carne, chorizo y huevo, nació en Valparaíso hace 48 años en una sede de suboficiales de Carabineros en retiro. Allí, en el J. Cruz Martínez, Casino Social, los noctámbulos de la época y luego de una gran farra, terminaban comiendo esta suculenta preparación antes de regresar a sus casas.

Pero como la historia no está escrita y tiene muchos mitos urbanos, también se habla de una ciudad llena de estudiantes que llegaron a estudiar a la Universidad y marineros que necesitaban una carga de alimentos abundantes y de bajo precio. De ahí se extendió por todo el país y ya no existe ciudad que no tenga una versión propia de este gran plato.

La chorrillana es como la piscola o el cabernet matapenquero: no destiñe en las madrugadas y es plato preferido de muchos chilenos.

En épocas donde nuestros chefs buscan productos endémicos y rarezas para confeccionarnos una carta llena de sabores y aromas, la chorrillana sigue viva. Es popular y transversal: gusta a pobres y a ricos. Ojala uno de estos años se considere como uno de los platos nacionales con más arrastre entre nuestra población. Nació de la pobreza y quiéranlo o no, la gran mayoría de las grandes recetas que se han creado en el mundo, nacieron por necesidad. Aceite, cuatro ingredientes más sal y pimienta, para una cocina de un Valparaíso que no quiere morir y que orgullosa nos entrega una de sus grandes creaciones. (JAE)

 

MIS APUNTES


LAS MEJORES APERTURAS DEL 2017

El año gastronómico fue bastante movido y destacamos en esta edición los mejores estrenos gastronómicos de nuestra capital. Un listado alfabético con 15 propuestas que estarán absolutamente vigentes los próximos meses. Pase y lea…

 



AMBROSIA BISTRÓ
Un reencuentro con sus clientes frecuentes logró Carolina Bazán al abrir su nuevo local en el corazón de Providencia, dejando de lado la exclusividad de su alejado comedor. Considerado como uno de los mejores restaurantes de Latinoamérica, sus sofisticadas preparaciones pueden solicitarse en tamaño media porción, lo justo para encantarse con el lugar. (Nueva de Lyon 90 / 2 2233 4303)

 

ANA MARIA VITACURA
Luego de dejar a su familia el antiguo restaurante de la calle Club Hípico, Ana María Zúñiga se muda de barrio y abre en Vitacura un gigantesco lugar que se destaca por una gran variedad de preparaciones “a la chilena”, donde no faltan las carnes salvajes y una gran oferta de sabrosos platos que no deja a nadie indiferente. (Los Cobres. Av. Vitacura 6724 / 23245 1521)

 
 
BRUNAPOLI
Si más allá de sus 25 variedades de pizzas -elaboradas con materias primas italianas por un verdadero “pizzaiolo” y algunos platillos para degustar otras exclusividades en un comedor amplio y luminoso-, le agregamos una coctelería de elevado nivel, se entiende el furor que ha logrado en pocos meses de vida. ¡Un dato calado! (Av. Nueva Costanera 3961 / 23224 4988)  

 

 
CAFÉ SAN JUAN
La cocina que se hizo famosa en Buenos Aires, llegó a Santiago de la mano de su dueño argentino, que junto al chileno Mauricio Jofré, replican sus éxitos, una mezcla entre cocina italiana, porteña y mediterránea. Platos sabrosos y tan contundentes que obligan ir acompañado para compartir este rincón bonaerense en nuestra capital. (Av. Francisco Bilbao 765 / 23265 7816)

 



DE PATIO
El patio trasero de una tienda de licores se transformó en uno de los fetiches gastronómicos del año gracias a un matrimonio de cocineros que regresaron de Europa para abrir este restaurante, cuyo sello es la fusión de elementos chilenos con técnicas asiáticas en base a un menú degustación que se sirve preferentemente  en la barra con la finalidad de interactuar con los cocineros. ¡Un must! (Vitacura 3520 / 23245 0340)

 

 
INFILTRADOS
Luego de manejar los restaurantes Tierra Noble, pioneros en carnes y pescados a las brasas, el chef Juan Carlos Valdivia puso todos sus conocimientos para abrir esta nueva parrilla donde la gran mayoría de sus preparaciones son para compartir. Las mollejas –suaves y crujientes- deben ser las mejores de la ciudad.  (Vitacura 5708 / 22219 1343)

 



KARAI
Mitsuharo “Micha” Tsumura, propietario y chef del mejor restaurante de Latinoamérica, se instaló bajo el nombre de Karai en el capitalino hotel W. Karai -picante en japonés- está a cargo del peruano Gerson Céspedes, mano derecha de Micha en el Perú y gestor de una extensa carta, ya que aparte de los diez platos que son propios del restaurante peruano, Gerson está introduciendo una serie de platillos con mariscos, pescados y materia prima nacional, lo que se traduce en una versión chilenizada del Maido peruano, que lo ha llevado a lo más alto de la fama. (Isidora Goyenechea 3.000, Hotel W, 4to Piso / 22770 0081)

 

 
LA CALMA
De la caleta a la mesa es la premisa del chef Gabriel Layera para explicar la filosofía de su restaurante, donde el frescor de sus pescados y mariscos es el punto de partida para una cocina con puro sabor a mar y platos elaborados diariamente con la pesca del día. Preparaciones sencillas y llenas de enjundia para un lugar donde la palabra “congelado” no existe. (Nueva Costanera 3832 local 2 / 22667 4416)

 



LA CALETA 94
No es un restaurante propiamente tal, pero esta picada marina de bajos precios merece estar en esta crónica ya que ciertamente es “la picada del año”. En los bajos del Squella Restaurante, mesones cubiertos con manteles de hule y servilletas de papel, ofrecen ostras, machas al matico, choros maltones, jaibas y un largo etcétera de productos del mar, a precios casi ridículos. ¡Todo un éxito! (R. Cumming 94 / 95363 3624)

 

 
LA JARDINERA
Sucursal capitalina de su similar abierto en Puerto Varas hace cinco años, el barrio Italia se engalana con este restaurante familiar con una cocina casera y algunos toques thai, árabes e ingleses. Una carta no muy abundante pero muy sabrosa, para dejarse conquistar en este distrito lleno de arte y diseño. (Av. Condell 1701 / 2 2904 7068) 

 



OSAKA
Conocido y alabado, este restaurante comandado por Ciro Watanabe generó suspiros durante ocho años en el hotel W, pero los propietarios peruanos de esta cadena decidieron independizarse y recién, hace solo semanas, abrieron su propio nikkei en los bajos del hotel Noi, en Vitacura. Allí será posible seguir aplaudiendo la cocina de este famoso itamae japo-peruano. (Nueva Costanera 3736 / 22381 9070)

 



PEZQUIERO
Con toda la experiencia de sus 30 años en Chile, Emilio Peschiera se atrevió a abrir un nuevo restaurante en BordeRío que aborda tanto la cocina peruana como la chilena. Con un ambiente y decoración marina y grandes terrazas aptas para compartir cócteles y bocadillos, la carta ya tiene a su haber varios hits que lo han convertido en un imperdible de este complejo gastronómico (BordeRío, local 4 / 22219 1544)

 



PISO UNO
De la mano de José Ozaki, la cocina nikkei se pone pantalones largos en un lugar elegante y finamente decorado que ha causado sensación en la Plaza del Sol, el polo gastronómico más concurrido de Providencia. A su larga carta nikkei le suman una gran barra con coctelería de autor y una terraza muy estilosa. (Santa Magdalena 116 / 2 2840 1800)

 



3er PISO
Solo para gourmets de alto nivel es este restaurante ubicado en los altos de La Vinoteca y manejado por Ignacio Ovalle, ex chef del inolvidable Ópera. Un menú degustación de seis tiempos maridado con 12 vinos es la única propuesta de este comedor minimalista con elegantes montajes y sabrosas recetas. (Nueva Costanera 3955 / 22953 6291)

 



47 RONIN
Abrió hace algunos meses y ya es el secreto mejor guardado entre los amantes de la cocina japonesa. Un local sencillo, ambientado de manera minimalista con tatamis y otros detalles que le hacen un guiño a la cultura japonesa. En su carta destacan las opciones para compartir como alguno de sus sencillos y sabrosos makis o sus tapas japonesas, que incluyen camarones tempura, edamame, una excelente sopa Ramen, delicados Tamago yaki, más un gran surtido de cocina japo-coreana (J. M.  Infante 28 / 22234 8875)

EL REGRESO DE DON EXE


 
AVENTURA EN LA NIEVE

Para refrescarse un poco en este verano tan caluroso, don Exe nos relata un viaje a la nieve que realizó a mediados de año. Pura frescura…

Me perdí unos días. Lo lamento ya que recibí varios mails donde preguntaban qué me había pasado. Muchos creían que estaba dando mis últimos suspiros en algún hospital de la capital y otros pensaban que me había arrancado con alguna jugosa morena a tierras soleadas. Todos ellos estaban errados. Como comenzaban las vacaciones de invierno escolares, mi bendita nuera obligó a mi hijo invitarme a pasar unos días en la nieve. Un lujito que muchos quisieran pero que a estas alturas de mi vida, fue un desastre.

Pasaron temprano a buscarme. Olvídense que llevaba ropa ad-hoc para la ocasión. En mi maleta, unos antiguos pantalones de cotelé y un sweater de lana (acrílico en realidad), era mi vestimenta oficial. Me senté atrás en la 4 x 4 de Joaquincito junto a los tres pendejos que son mis nietos. Ni les cuento el viaje ya que prefiero marearme con pisco o whisky. Llegué a destino hecho bolsa y me asignaron una pequeña habitación con vista… nunca supe la vista que tenía, ya que la ventana estaba tapada con nieve.

El hotel era una especie de crucero. Todo tiene horarios. Desayunar, almorzar y cenar. Si no tienes hambre a la hora de tu turno, cagaste. Si tienes apetito antes de tiempo, también.

Harta gringa y argentina rica en el lote de pasajeros del hotel. Pero desgraciadamente nadie me dio esférica. El interés de ellas era el esquí y yo, con un pantalón de cotelé café, un sweater verde oscuro y una parca roja, bien parecía bandera de un país africano. Mi única actividad fue ver, desde la terraza del amplio living del hotel, como mis nietos aprendían a esquiar en un día que estaba más helado que candado de potrero.

Miraba con aburrimiento a mis nietos cuando se aparece ella. Bueno, ella es parte de esta historia y era (hasta donde sé) moza del hotel. Como me vio aburrido en la terraza y más abrigado que guagua de consultorio, me metió conversa.

- ¿Where are you from, dear ?, preguntó.
- No te gastes princesa. Hablo tu idioma
- ¡Menos mal!, prosiguió. Estoy aburrida de hablar inglés
- ¿De dónde eres?
- Vivo en Los Andes y por eso trabajo acá todas las temporadas
- Yo soy Exe. ¿Cómo te llamas?
- Enriqueta. ¿Vas a pedir algo? Mira que mis jefes observan todo y tengo que vender,
- Tráeme una piscola.
- Le tenemos Control, Capel, Alto del Carmen y Mistral.
- Mistral de 35. Por favor
- Usté manda. ¿Lo cargamos a la cuenta o lo paga acá?
- Cárgalo a la 136… lo dije con todas mis malas intenciones
- ¿136? ¿La habitación chiquita sin vista?
- Esa misma…

Panorama de mierda. A las 3 de la tarde se puso a nevar así que todos regresaron al hotel. Mis nietos, aburridos, se fueron a jugar con un computador en la sala de juegos. Mi nuera quería acción y me pregunto si podía hacerme cargo de los pendex mientras ella iba con su marido por una “siesta”. Enriqueta cada cinco minutos volvía a ofrecerme otro trago. Parecía copetinera la guacha. Yo, aburrido a más no poder y acurrucadito en uno de los sillones del lugar, me dormí y soñé con arenas doradas, playas desiertas y les juro que vi a Enriqueta con una tanga despampanante y no con ropa de nieve.

Me despertaron mis nietos que estaban tan aburridos como yo. Es posible que a ellos les faltara una cuota de smog y a mí esa cuota de libertad que respiro en Santiago. ¿Qué hacer para entretener a estos cabros de mierda mientras los papas duermen o quién sabe lo que hacen?

- ¿Jugamos naipes? ¿Quién sabe jugar carioca?
- Pucha tata que soi fome, -dice el pendex de once años.
- ¿Dominó?, ¿Brisca?
- ¡No po tata!,-respondieron.
- ¿Qué tal unas hamburguesas con un cerro de papas fritas, ketchup y mostaza?

A los niños también se les conquista por el estómago. Con tal que me dejaran tranquilo, le pedí a Enriqueta porciones dobles de papas fritas y hamburguesas para los guachos. -¿Son tuyos?, preguntó intrigada la moza a lo cual respondí que eran mis nietos. Ella puso cara de ternura y se apresuró con el pedido. La idea era que los papás, que reniegan de las frituras, no supieran la fechoría que harían sus hijos.

A la hora de la cena por fin pude endosarle los pendex a sus papis. Como recompensa, pidieron una botella de cabernet sauvignon vino tinto ya que ellos no beben. Los chicos, luego del atracón que se dieron con papas fritas, miraron con asco las entradas y las pastas que venían luego. Aun no llevaba un día en la nieve pero ya no la soportaba.

Los chicos fastidiados, yo ídem. Los únicos que se entretenían eran los papás. Candy, la nieta menor me guiña un ojo, se agarra la cabeza y dice: ¡má, me duele mucho la cabeza! Y plaf, se desmaya. Los mozos rápidamente llamaron al doctor que de bien poco sirvió ya que era un viejo traumatólogo -y no pediatra-, y le aconsejo a los papas llevarla de regreso a Santiago la mañana siguiente. “Es posible que la presión le haya jugado una mala pasada”, comentó el matasanos.

Ustedes sigan cenando, les dije a los papis. ¡Yo llevo a los niños a la habitación! Enriqueta me ayudó con la enfermita y yo partí detrás con el parcito de hermanos mayores que no paraban de reírse. Cuando estaba instalada sobra la cama, Candy despertó y preguntó ¿A qué hora nos vamos mañana?

Los tipos del hotel querían cobrar los cinco días, pero como el viaje de retorno fue con indicación médica, sólo cobraron uno… y el cerro de papas fritas con hamburguesas que comieron los niños. ¡Este vale no es mío!, comentó el papá mientras su cabeza se iba poniendo colorada. -Es tuyo, le dije, -fue para entretener a los niños.

- ¿Le diste papas fritas a mis hijos?
- Sí, con hamburguesas
- ¡Por eso se enfermó Candy! ¡Ella no está acostumbrada a las frituras!

No me dirigieron la palabra en todo el camino de regreso. Yo, atrás en la 4 x 4 pensaba que nunca más volvería a la nieve. Candy me toma la mano y media mareada por las curvas del camino me dice: - Gracias tata. Nosotros te queremos.

Tiene 8 añitos y ya maneja a su mamá y papá con el dedo índice. Se apretujó y me dio un beso bien mojado en la mejilla y me dice que vaya a verla más seguido.

 - Te lo prometo, le respondí.
- Ojalá que no sea pronto, escupió mi nuera desde el asiento delantero.

Era pasado mediodía cuando ya estaba en casa y feliz. Hasta mi gato chino comenzó a mover su manito más rápido. Me cambié de ropa y boté por el incinerador los pantalones de cotelé y mi sweater de lana sintética. Busqué mi mejor percha y me las endilgué al Normandie. Saludé a Jorge Cordero, el amo del boliche y de sopetón llega una morocha con minifalda y unas piernas infartantes a tomarme el pedido: era la nueva moza del lugar. Como siempre se aprende algo -y ese algo lo aprendí en la nieve-, la miro y le pregunto:

- Where are you from, darling?

Exequiel Quintanilla

BUENOS PALADARES


CRÓNICAS Y CRÍTICAS
DE LA PRENSA GASTRONÓMICA

  
MUJER, LA TERCERA
PILAR HURTADO
(DICIEMBRE) MAT MERCADO URBANO (General Flores 39 / 23245 1739): “…un espacio muy bonito, informal y cálido, con terraza adelante y hacia al lado, mesas y sillas de madera, muchas plantas colgando del techo, lámparas y ventiladores para refrescar esta época. “Hicimos la cola para pedir nuestra comida y allí pudimos ver que además del menú del día había una carta de comidas y de tragos y vinos. Sentimos, eso sí, que a pesar de la amabilidad, el concepto no estaba bien explicado para quienes íbamos por primera vez.” “En fin. Probamos los jugos de la casa, de zanahoria y jengibre y camu camu y cítricos, que estaban frescos y heladitos. El menú del día tenía opciones entre las que pedimos una ensalada de legumbres y unas verduras al curry, recordando el pasado thai de la chef. En este caso, ambos platos nos parecieron sosos, con poco aliño, demasiado ‘sanitos’, si bien esa es la idea del local.” “Ojo, que Mat es muy agradable para estar, tiene un buen concepto, pero su propuesta esa tarde no logró emocionarnos. Comiendo sanamente -eso es lo que se viene- se pueden hacer cosas igualmente ricas.”

WIKÉN
ESTEBAN CABEZAS
(DICIEMBRE) CATRINA (Alonso de Córdova 4073 / 99777 3262): “Hay varios platos para picar, aparte de alguna preparación más compleja que se ofrece semana a semana. En esta ocasión se partió con una sopa de tortilla ($3.000), de rico caldo, picante pero tolerable, a la que le penó un poquito de palta, aunque no le faltó la crema agria. A sudar y disfrutar. Y se escogió de la carta otra prueba de calidad y fidelidad: unos tacos al pastor ($6.000), tres, sin estar pasados a dulce como ocurre con los malos copiones, con salsa verde y cebollita y cilantro para espolvorear.” “Para concluir muy acorde, un pastel de elote (choclo, a $2.800), otro pedazo de identidad, con una cremita de vainilla.” “En resumen, esto sí que es comida étnica, señores. Y en unas semanas más abrirán una tienda de decoración al ladito, como para complementar su carácter de embajada cultural de ese país tan maravilloso. Híjole.”

WIKÉN
RUPERTO DE NOLA
(DICIEMBRE) MUQUECA (José Miguel Claro 2109, Ñuñoa / 98229 5281): “Hete aquí que Su Mercé tiene la oportunidad de asomarse a esa cocina vasta, sabrosa y colorida en un restorán que no ha hecho mucho ruido, pero que los fines de semana, sobre todo, cuenta con un numeroso público. Se trata de Muqueca, que lleva el nombre de uno de los más ricos platos brasileños. Damos fe de que aquí se hace muy bien y delicadamente, como lo pide el guiso: nosotros lo hemos comido en casas de brasileños de refinado gusto, y lo que hemos encontrado en este restorán es muy, muy bueno.” “Mención especial (y felicitaciones al chef) merece una soberbia feijoada coronel ($13.900), que acababan de terminar de preparar en la cocina, según se nos dijo: guiso suculento, rodeado de una batería de "contornos", incluidas unas refrescantes rebanadas de naranja, que proveen al paladar de un descanso entre tanta intensidad gustativa. Rica farofa. Muy recomendable.”

martes, 26 de diciembre de 2017

LOBBY MAG


LOBBY MAG.

Año XXX, 28 diciembre 2017 al 3 de enero 2018
LA NOTA DE LA SEMANA: 30 años de Lobby y el fin de una era
MIS APUNTES: Dos lamentables cierres
LA COLUMNA DEL ESCRIBIDOR: El origen del jote
BUENOS PALADARES: Crónicas y críticas de la prensa gastronómica

 

 

 

LA NOTA DE LA SEMANA



 
30 AÑOS DE LOBBY
y el fin de una era.

Somos de la generación de los 60. La del rock, de los Beatles y los hippies. La del amor libre y de Mary Quant, la creadora de la minifalda. La revolución de las flores y los años de la guerra fría. La llegada a la luna…y de la palta reina como máximo referente gastronómico nacional.

Y nos sentimos orgullosos de haber vivido años importantes que definitivamente cambiaron nuestra historia. Generación que vivió golpes de Estado (uno, a decir verdad, pero laaargo), terremotos y catástrofes incontrolables. Una escuela de vida para envidiar.

No es poco treinta años al servicio de la hotelería y gastronomía nacional. Cuando nos caemos volvemos a levantarnos y esa es la gracia. Nos hemos convertidos en referentes de una industria difícil y emprendedora ya que los medios de comunicación cada vez le dan menos importancia a la gastronomía que para nosotros es fundamental. Pero no les quepa duda que si confiaron en Lobby hace ya 30 años, pueden sentirse seguros que cada uno de nuestros comentarios son absolutamente guiados por la buena fe y, aunque duela, con todo el rigor de nuestra experiencia.

Y seguiremos adelante a pesar de que la actual juventud -los millennials- no sea capaz de leer más allá de 130 caracteres y que una foto enviada por Instagram tenga más visitas que nuestra revista. Es el desafío de esta nueva era, donde todo debe ser rápido y de inmediato, algo que la buena gastronomía no permite, ya que en este rubro los cinco sentidos son esenciales para entenderla y disfrutarla.

Feliz 2018 para todos. (JAE)