martes, 5 de marzo de 2013

BUENOS PALADARES

LAS CRÍTICAS GASTRONÓMICAS DE LA SEMANA

SOLEDAD MARTÍNEZ (Wikén)
(Marzo) DONDE MARCELINO (Av. Ambrosio O'Higgins 1880, Curacaví, fono 2835 2927): “Aquí el comedor tenía un anexo abierto hacia la calle, adornado con madera y colgajos de colores, y apenas tres mesas ocupadas, pese a lo cual la atención, a cargo de dos personas, fue demorosa. Signo de una lenta adaptación, para aliñar había aceites corriente y de oliva. Con poquísimo para escoger, optamos por el pastel de choclo (muy rico) en paila de greda, bien dorado, con gran presa de pollo y pino jugoso ($5.000), y un lomo a lo pobre, éste pasado de la cocción pedida, escaso de cebolla, con los dos huevos reventados y una enorme cantidad de papas que habrían sido buenas si las hubieran vuelto a freír ($8.000). De postre, allí y en pleno verano, sólo ofrecieron duraznos al jugo. Vino en copa Santa Rita 120 ($2.000) y bebida ($1.000). Quizás los clientes no piden más, pero por ellos y por el turismo, ojalá se generalice en Chile una cocina callejera y popular que nos enorgullezca.”

ESTEBAN CABEZAS (Wikén)
(Marzo) SAN REMO (Miguel Claro 2220, Ñuñoa): “A todo el mundo le gustan las historias trágicas con finales felices. Y al que no, que vea más cine europeo. Pero en el caso del San Remo, una picada que fue removida de su barrio madre, el de avenida Matta, las cosas le han ido bien. Tal vez demasiado bien. Apenas abrió sus puertas el pasado lunes en un nuevo local, en Miguel Claro -entre Sucre y Rengo- no dan abasto.” “Con la mesa descubierta, llega la panera (y siguen sacando las marraquetas frescas del mismo e histórico canasto de mimbre). Pasta de ají y los platos: una gran ensalada de tomate-palta ($3.400), dos escalopas tamaño King size con papas cocidas ($5.700), unas fricandelas sequitas y bien aliñadas con esas papas fritas gloriosas ($6.900) y, para cerrar la razón de cualquier peregrinación al San Remo, el mejor arrollado de Santiago ($6.000), blandito, jugoso, con un cuero que se puede comer. Uno de esos platos que, en un país respetuoso como Japón, elevarían a la categoría de tesoro viviente a su creador.”

PILAR HURTADO (Mujer, La Tercera)
(Marzo) CEBICHELA (Manquehue norte 1732, Vitacura, fono 2219 0213): “La carta está compuesta por varios tipos de ceviche y otras entradas peruanas, platos de fondo de carne y del mar. Elegimos unos tequeños de jaiba, masas tipo wantán, rellenas con carne de jaiba en forma rectangular y fritas, acompañadas con correcta salsa huancaína de la cual nos trajeron más cuando se acabó. Luego un dúo de tiraditos, uno de salmón al maracuyá -curioso aunque le faltaba un pelín de acidez-, y el otro de atún con una salsa oriental con base de soya, más fomecito. El Ceviche Limeño es de pescado con cebolla morada y lleva ají amarillo, acompañado con camote, choclo y canchita peruanos. El Ceviche Levanta Muertos, ideal para después de una resaca y con los mismos acompañamientos, está hecho solamente con camarones y ostiones. Todos estaban sabrosos y bien aliñados, especiales para un día de calor. Mi amiga pidió micheladas que también estaban sabrosas. Cada preparación venía decorada al detalle -platos con una pincelada de color, polvito de distintos sabores-, se notaba un cuidado en eso.”

RODOLFO GAMBETTI (LUN)
(Marzo) MADDAM SOPHIE (Mallinkrodt 180, Providencia, fono 2777 6127): “A cargo de Tito Garretón, conocido porque convirtió el piso superior de los bomberos de La Dehesa en el cotizado “Déjate besar”, ahora quiere replicar esta fórmula ganadora en Bellavista, barrio algo saturado de chelas por litro y vienesas alternativas” “Para tener una idea de esta flamante propuesta, ahí se puede encontrar desde un sabrosísimo y ligero picoteo de láminas de berenjenas fritas en oliva, con ricota y pomodoro ($6.800), llamada “Ximena la berenjena”, hasta un contundente prime ribe de 650 gr. de excelente carne, que incluye su apetitoso acompañamiento. Por lo demás,  toda la carta está contada con buen humor, donde la trucha salmonada origina un plato titulado “Trutrú chachá”, grillada con aceitunas y alcaparras; una renovada provoleta se bautizó como “Pruevaletta”, y su “Tártaro de atún” está pichicateado con vodka Finlandia. ¿O prefiere Pulpo Olivio, Paté Franchute o Pica la Picaña? Esa es la clave del lugar: tómese la vida con una copa de espumante, apague el condenado celular y dedíquese a parlotear con los amigos, a seducir a su pareja o a dibujarle una sonrisa al planeta.”