de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado

de 12 a 24 hrs.de lunes a sábado
Fachada exterior

martes, 5 de diciembre de 2017

MIS APUNTES


 
OX
Diez años de sabor

 
Lograr una noble clientela a lo largo de los años es uno de los grandes desafíos de los empresarios gastronómicos. En un país donde la calidad de los productos y el servicio es tremendamente variable, contados con los dedos de las manos son los comedores que se han mantenido estables a lo largo del tiempo, siendo el Ox, uno de los restaurantes capitalinos más preocupados de mantener en alto su estándar.

Partió el 2007 como una parrilla gourmet, pero con los años su carta se ha ido modificando. Hoy la carne es parte fundamental de la oferta, sin embargo, la preocupación gastronómica, el prestigio del barrio y la creciente sofisticación de su público le han ido dando progresiva importancia a los productos del mar, logrando una perfecta armonía entre el mar y la tierra, siendo su chef, Daniel Galaz, el creador de su múltiple oferta.

Con el paso de los años se habían gastado algunas áreas del restaurante y este año decidieron remodelar y agrandar el local para dar paso a una terraza para fumadores y el cambio total del piso del lugar en conjunto con una  renovación de su vajilla y cuchillería; cambios que pocos notan pero absolutamente necesarios.

Con varios cócteles de autor hábilmente preparados por al barman y con espumante Calyptra comenzamos la semana pasada un nuevo paseo por la gastronomía del Ox. Un Lolli pop de camarón con salsa de leche condensada y papas hilo (16.900) fue la primera sorpresa de un grato almuerzo. Una mezcla novedosa y sabrosa que se acompañó con huevos duros trufados con caviar de besugo, mango y wasabi (7.500). Luego, Foie gras montado en pan brioche con salsas de membrillo y Drambuie (19.900), una delicia de esas que muchos pierden la conciencia y otros tantos reclaman por el origen de esta delicatesen de origen francés.

Con cerveza Inedit de Damm se maridó –con posterioridad a las entradas- una hamburguesa gigantesca, donde sobresalía el sabor de su carne y el queso azul, para luego pasar a tres cortes tradicionales (y espectaculares) cortes de carne que ofrece el lugar: Asado de tira Angus (16.900), Punta paleta de Wagyu (27.900) y Entraña, junto a un delicioso risotto tres cebollas (7.900) y ensalada caprese (13.500).

Un excelente Calyptra fortificado (Caliptra Fort) para poder apreciar unas torrijas con helado de vainilla como dulce final, para comprobar –junto a su tradicional Algodón de azúcar- que la cocina del Ox sigue activa y su calidad se mantiene inalterable. Éste es de los pocos restaurantes que aún mantienen un maître entre su personal, donde la labor de Julio Sepúlveda sigue siendo encomiable. Es cierto que es un lugar caro, pero sus asiduos clientes no escatiman en gastos y pese al aumento de las parrillas gourmet existentes en la capital, el Ox continúa liderando este mercado cada día más atrayente, pero a la vez tremendamente exigente. (Juantonio Eymin)

Ox / Av. Nueva Costanera 3960, Vitacura / 22799 0260